Toda la música puede ser aburrida, entonces ¿Cuál es el problema?

Leí el artículo republicado en la revista colombiana El Malpensante, (click para ver artículo), que es traducción del original publicado por John Queenan. Leí también algunas respuestas que en inglés que se dieron hace 7 años cuando este fue publicado por The Guardian (click para ver artículo en inglés). Mucho se dijo y se dirá pero aún así y neciamente hay algo más para agregar.

¿Es realmente la música clásica aburrida? No nos digamos mentiras todos nos hemos quedado dormidos (o al menos lo hemos intentado) en algún concierto de música clásica. Someterse a tres sonatas para violin y piano de Mozart no es nada fácil o como me pasó hace poco en el integral de las Sonatas e Interludios para piano preparado de Cage que es bellísimo, pero después de la sexta sonata todo suena muy parecido (claro está cada parte con su color particular pero aún el mismo concepto sonoro). La tonalidad en sus altas esferas de desarrollo puede también tornarse “aburrida”¿No es cierto que el último movimiento de la 6ta de Mahler es más largo de lo que uno esperaría? después de 4 movimientos otro más de 25min, es difícil de digerir. Otro ejemplo desde otras esferas musicales, hace unos años cuando Slipknot estaba en su punto alto yo muy fervorosamente me hice a tres de sus álbumes, Iowa fue el primero y me encantó, luego cuando iba a la mitad del segundo renuncié, era más de lo mismo que al anterior. Otro, hace unos años asistí por primera vez al festival de marimba de chonta Petronio Álvarez en Cali, fue una experiencia fabulosa! pero tres horas de patacorés, currulaos, jugas y demás me sacaron del sitio. Es decir no creo que la música clásica (que además ese término, esa odiosa palabra—yo prefiero llamarla como Bernstein “música escrita”) sea la única que aburre, es el artista y su propuesta los que debería ser mejor elaborada para que no aniquilen al público.

Otras experiencias opuestas, hace poco vi el cuarteto de cuerdas de la Filarmónica de Berlín, tocaron tres cuartetos de Beethoven, tamaña aventura, pues fue realmente entretenido. Mucha comunicación, claridad, contrastes y un poco de disonancia Beethoveniana que siempre es bienvenida, una masterclass de estilo. ¿Qué hizo que este concierto más llamativo que el de las tres sonatas de Mozart? ¿Preparados para la respuesta anhelada?…. Los intérpretes. Esos cuatro personajes estaban tan conectados con la música que parecía que ellos la habían escrito. Entonces una solución para este eterno problema es que, en términos más crudos, “no sólo se trata del producto que te venden, sino de quién y cómo lo vende.” Dillinger Escape Plan en Rock al Parque 2013 Bogotá, 70min de ruido de metal postmoderno en el que las letras poco se entienden, no se puede cabecear por las métricas amalgamadas y un público que no conocía las canciones (y yerba en el aire), bueno pues el show fue alucinante! El cantante voló de un lado al otro, como en los viejos tiempos en que los cantantes realmente volaban de un lado a otro, el público reaccionó y se conectó, seguro que ganaron fans bogotanos ese día. No es una asunto de géneros, disonancia, limpieza, ni conocimiento de la música, es un asunto de actitud y entrega al público.

Hagamos un ejercicio. Tomemos esta interpretación de un aria de Le Grand Macabre de Ligeti por Barbara Hannigan.  Si sólo atendemos la música, el audio per se, esta sería una de tantas (por supuesta muy buenas) obras del siglo XX que es atonal, agresiva, disonante, extrema, difícil y radical. Esta pieza tiene todos los componentes que al autor del artículo traducido en El Malpensante lo torturan. Pero, no neguemos que al ver esta mujer ella nos tiene por diez minutos absolutamente conectados. Entonces ¿No decía Queenan que la música con esas cualidades era insoportable? — Y la respuesta no es que haya que vestirse de colegiala y ser Barbara Hannigan para lograrlo! — La respuesta (desde mi particular punto de vista) es que la interpretación ofrece algo que engancha, que atrae. Es una postura artística drástica (¿cuántos colegas cantantes quieren ponerse esta ropa y cantar?), dice algo frontal y convence.

Anécdota personal: una vez me dijo un jurado de un concurso “no importa si tocas las notas equivocadas, tienes que tener actitud de motherfucker cuando estás en el escenario” (es cierto, lo dijo así en un español bastante forzado) bueno, evidentemente él se fue al extremo. Las notas y los ritmos han de estar ante todo, pero nuestra dichosa educación musical enfatiza tanto en ellos y poco o nada dicen de la actitud, la postura estética, la cohesión del programa, las curvas emotivas que tiene un concierto, etc.; la actitud de “motherfucker” también hay que estudiarla. Entonces, ¿no está preparándose el fracaso de la música escrita?

¿Cuántos miembros del público quieren “entender” una pieza en un concierto? Si, el número es igual a la cantidad de estudiantes de música o músicos en él, al resto no le importa este ejercicio académico. No nos mintamos, el ejercicio de entendimiento de la música moderna es profundísimo a un punto tal que el detalle y la tarea anulan la intención, pero no por eso hay que renunciar a él, algo se aprende en el camino si eres músico. ¿Cuántos miembros del público quieren disfrutar la pieza? Todos! por eso fueron al concierto! por eso pagaron la entrada y dedicaron tiempo a estar en él. Entonces para que gastar tiempo educando al público en tareas académicas, mejor eduquémoslo en tareas sensitivas, sensibles y expresivas; esas no se enseñan con conferencia antes del concierto, esas las muestra uno tocando en el escenario (o quizá con copa de vino después del concierto, en un modo menos formal y más sincero).

Cualquier clase de música (escrita y creada con conciencia y honestidad—ya sabemos que la complejidad no siempre es un plus) puede ser aburrida si un intérprete desconectado de ella la toca. La música “no tan buena” junto con intérpretes entregados habla, pero buena música en conjunción con ellos le proyectan al público a una experiencia que jamás será aburrida, que será inolvidable si ellos abren su escucha y se dejan llevar.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s